miércoles, 24 de noviembre de 2010

Neumonía

El cuadro clínico clásico de una neumonía bacteriana aparece luego de una infección prodrómica de las vías aéreas superiores. Es entonces cuando aparece, de forma súbita, fiebre de difícil manejo, escalofríos, tos, dolor torácico y dificultad respiratoria.

El dolor, por su naturaleza punzante, es descrito clásicamente como "en puntada de costado", de intensidad variable, que aumenta con la tos y los movimientos ventilatorios profundos. Puede irradiarse al dorso, hombro y abdomen, según la localización de la condensación. No es raro que un paciente con neumonía de localización basal se presente con un cuadro de abdomen agudo. El esputo suele ser purulento, o incluso herrumbroso al teñirse con secreciones sanguinolentas.

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