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lunes, 14 de enero de 2013

Alrededor del 5% de las personas obesas no puede tener hijos

AFECTA A LAS HORMONAS FEMENINAS Y AL ESPERMA


La obesidad afecta a las hormonas femeninas y al esperma provocando que las parejas tengan graves problemas a la hora de poder tener hijos. De hecho, el cinco por ciento de las personas que sufren este problema, y que están en edad reproductiva, no son fértiles.

   Así lo ha asegurado a Europa Press el director del Instituto de la Obesidad, Abelardo Caballero, quien ha avisado de que cada vez existen más personas que tienen problemas de fertilidad derivados de un exceso de peso y, de que, en muchas ocasiones, las mujeres van a las consultas de cirugía digestiva derivadas de los ginecólogos.

   De hecho, científicos de la Universidad de Oregón en Estados Unidos, han señalado que en los últimos años se ha producido un importante incremento en niños obesos, sugiriendo que el exceso de peso puede relacionarse con crecientes problemas de infertilidad.

   Además, otra reciente investigación desarrollada por un grupo de especialistas en la materia de la Universidad de Aberdeen, Escocia, ha apuntado que la obesidad masculina genera una menor producción de semen y una menor cantidad de espermatozoides.

   "Hay muchas personas que su problema de no tener hijos es secundario a estar gordos, o bien porque ya tiene una enfermedad importante como ovarios poliquísticos que no funcionan o, en el caso de los hombres, porque tienen dificultades para producir semen. Sin embargo, también se pueden producir disturbios hormonales que son los que hacen que la grasa absorba las hormonas femeninas provocando que los ciclos menstruales sean anormales, es decir, no ovuladores", ha explicado Caballero.

   Asimismo, ha proseguido el experto, en ocasiones se producen situaciones de intersexualidad, debido a que el tejido graso absorbe muchas hormonas esteroideas provocando que a las mujeres excesivamente gruesas les salga vello y acné y, a los hombres le disminuyan algunos de sus atributos masculinos.

   Ahora bien, Caballero ha asegurado que siguiendo unos adecuados tratamientos para reducir peso los pacientes pueden volver a tener unos niveles óptimos de fertilidad. Y es que, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el 85 por ciento de los casos la obesidad en personas mayores de 25 años es un problema de hábitos y sedentarismo. Es decir, las parejas aumentan las probabilidades de no poder concebir por culpa de hábitos que pueden ser manejados y corregidos a tiempo.

   Por ello, el experto ha destacado la necesidad de llevar a cabo una alimentación saludable, evitando la ingesta de alimentos carbohidratados y ricos en grasas, y realizar ejercicio de manera habitual. No obstante, ha recordado que existen tratamientos quirúrgicos, como por ejemplo el balón gástrico, que consiguen disminuir de una manera eficaz el peso corporal.

   "Hay muchas personas que tratan su problema y se quedan embarazadas o que se operan de una reducción de estómago y cuando pierden peso hay que advertirles de que hay muchas posibilidades de que se queden embarazadas. Por tanto, con un tratamiento de obesidad podemos conseguir que el estado hormonal revierta y se pueda llegar a ovular perfectamente", ha zanjado el director del Instituto de la Obesidad.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Una fórmula predice los riesgos de obesidad infantil en el momento de nacer

Publicado en 'Plos One'

Una simple fórmula puede predecir al nacer la probabilidad de un bebé de padecer obesidad en la infancia, según un estudio publicado este miércoles en la revista 'Plos One'. Disponible como una calculadora online, estima el riesgo del niño a ser obeso en función de su peso al nacer, el índice de masa corporal (IMC) de los padres, el número de personas en el hogar, la categoría profesional de la madre y si fumaba durante el embarazo.

   Los investigadores del estudio esperan que su método de predicción se utilice para identificar a los bebés en alto riesgo y ayudar a las familias a tomar medidas para evitar que sus hijos engorden en exceso, ya que la obesidad infantil es una de las principales causas de la diabetes tipo 2 temprana y las enfermedades cardíacas y circulatorias, además de ser cada vez más común en los países desarrollados.

   "Esta prueba se realiza en muy poco tiempo, no se requiere ninguna prueba de laboratorio y no cuesta nada", explicó el profesor Philippe Froguel, de la Escuela de Salud Pública del 'Imperial College' de Londres (Reino Unido). El también director del estudio emarca que todos los datos que se utilizan son factores de riesgo "bien conocidos" para la obesidad en la niñez, pero que "esta es la primera vez que han sido utilizados juntos para predecir desde el momento del nacimiento la probabilidad de que un niño se convierta en obeso".

   "Una vez que un niño se convierte en obeso, es difícil que pierda peso, por lo que la prevención es la mejor estrategia y tiene que comenzar tan pronto como sea posible", aconseja el profesor Froguel, quien lamenta que las campañas de prevención hayan "bastante ineficaces en la prevención de la obesidad en los niños en edad escolar". "Enseñar a los padres acerca de los peligros de un exceso de alimentación y malos hábitos alimentarios a una edad temprana, sería mucho más eficaz", afirma.

El alto nivel de estrés afecta a la consecución del embarazo

Influye en las mujeres y en los hombres

El alto nivel de estrés afecta a la consecución del embarazo al repercutir éste en la capacidad reproductiva femenina y la calidad seminal del hombre, tal y como afirman los expertos de la clínica Ginefiv.

   En concreto, indican que las mujeres que presentan altos niveles de ansiedad o estrés "pueden ovular hasta un 20 por ciento menos", mientras que la posibilidad de que sus óvulos sean fecundados es un 30 por ciento menor. Por ello, estos síntomas son "un mal aliado" en los tratamientos de reproducción asistida, ya que "influyen en las tasas de abandono", explican.

   El estrés contribuye a una serie de efectos fisiológicos sobre el proceso reproductivo, "ya sea natural o mediante una técnica de reproducción asistida", observan. "Existen, a lo largo de todo el proceso del tratamiento de reproducción asistida, fases de máximo estrés para la pareja", sostiene al respecto la psicóloga de la clínica Ginefiv, Beatriz Dibra.

   Entre ellas, destaca "el día de la punción ovárica, la transferencia embrionaria o los tiempos de espera hasta que se conoce los resultados del test de embarazo". Ante ello, considera que "hay que intentar reducir este estrés" ya que, si se padece de manera prolongada, "puede fomentar más emociones negativas que se extienden, no sólo al tratamiento, sino a la relación que se tiene con el entorno".

   De cualquier forma, la clínica Ginefiv cuenta con una Unidad de Apoyo Psicológico que atiende las necesidades psicosociales y emocionales de los pacientes. En ella se les ayuda "a controlar estos aspectos y facilitar la expresión de las emociones entre la pareja y su entorno", expone.

   Por último, Dibra señala que "no se trata de aprender a evitar el estrés y el malestar psicológico, ya que esto sólo acentuaría el problema". Para ella, el objetivo es "aportar los mecanismos necesarios para que pueden hacerles frente y prevenir futuros riesgos".

No disponer de la pareja adecuada es el principal motivo de retraso de la maternidad

SEGÚN EXPERTOS

El principal motivo de retraso de la maternidad es no disponer de la pareja adecuada, según han coincidido a destacar los más de medio millar de ponentes del XXXIX Simposio Internacional de la Fundación Dexeus Salud de la Mujer, celebrado en Barcelona.

   Además, la tendencia creciente a retrasar la maternidad y la disminución de la fertilidad asociada a la edad se traducen en un 14% de mujeres que se plantean ser madres a partir de los 35 años y no lo consiguen, ha informado el centro sanitario en un comunicado.

   "El retraso de la maternidad es una reacción de las mujeres a la forma de vida de los tiempos de hoy", ha valorado el director de Salud de la Mujer Dexeus, Pedro N. Barri, quien ha apuntado a la criobiología como una de las mejores técnicas de fertilidad.

   En las últimas décadas se ha multiplicado por diez la demanda de realización de técnicas de reproducción asistida en mujeres cuyo factor de esterilidad es el relacionado con la edad, ha añadido Barri, concretando que el 33% de las pacientes atendidas en Salud de la Mujer Dexeus son mayores de 39 años.

   "Uno de los principales temores de las madres es que las técnicas no funcionen y deban solicitar una donación de óvulos", ha añadido, recordando que la criopreservación permite a las mujeres mantener un vínculo genético con el bebé.

   La congelación de ovocitos antes de los 35 años permite incrementar la eficacia del proceso y optimiza la fecundación 'in vitro', con una tasa de éxito muy elevada.

   Según Barri, el perfil de mujeres que optan por congelar sus óvulos tiene 38 años, un nivel alto de educación, está implicada en su carrera y muchas veces no tiene pareja.

Prepárese para el embarazo

Antes del embarazo



La preparación es un paso importante para tener un embarazo saludable y un niño sano.

 5 pasos para prepararse para un embarazo saludable
  1. Tome 400 microgramos (mcg) de ácido fólico diariamente por al menos 3 meses antes de quedar embarazada con el fin de prevenir los defectos de nacimiento.
     
  2. Deje de fumar y consumir alcohol.
     
  3. Si tiene alguna afección, asegúrese de tenerla bajo control. Entre las afecciones se incluyen asma, diabetes, obesidad o epilepsia, así como enfermedades bucales. También, asegúrese de que sus vacunas estén al día.
     
  4. Informe a su profesional de atención médica sobre cualquier medicamento con o sin receta que esté tomando. Incluya los suplementos alimenticios y de hierbas.
     
  5. Evite el contacto con sustancias o materiales tóxicos que puedan causar infecciones, tanto en la casa como en el trabajo. Manténgase alejada de las sustancias químicas, así como de las heces de gatos y roedores.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Fumar durante el embarazo puede causar infertilidad al bebé en su etapa adulta

Según estudio español

El tabaquismo durante el embarazo perjudica gravemente la salud de los descendientes llegando a ocasionar infertilidad en el niño en el futuro, según conclusiones del estudio 'The impact of cigarettes moking on the health of descendants' publicado en 'Expert Review of Obstetrics & Gynecology' por los doctores del IVI, Sergio Soares y José Bellver.

   En concreto, fumar más de diez cigarros diarios durante el embarazo influye de forma directa en la salud de sus pequeños, pudiendo provocar en ellos una reducción en la concentración de esperma de entre el 20 y 48 por ciento en comparación con los individuos no expuestos, en caso del varón, y una reserva limitada de ovocitos y subfecundidad entre la descendencia femenina.

   A este respecto, el director de la clínica IVI Lisboa, Sergio Soares, ha explicado que "las mutaciones en el esperma pueden ser transmitidas a la descendencia como cambios permanentes e irreversibles en la composición genética y pueden persistir en las generaciones futuras. Las consecuencias del hábito de fumar se extienden más allá del fumador a sus descendientes no fumadores".

   En general, el artículo aborda el impacto del tabaquismo materno y paterno en la salud de los hijos en los últimos 20 años y demuestra que la exposición prenatal al tabaco está asociada con una elevada incidencia de malformaciones en el feto así como obesidad, hiperactividad y trastornos de comportamiento.

   El período más crítico se concentra durante el segundo y tercer trimestre, momento en que se produce el desarrollo neuronal del bebé. Estudios realizados en grupos de niños de 10 años demostraron que los pequeños cuyas madres fumaron durante este periodo gestacional presentaban irritabilidad, falta de atención y reducida respuesta a estímulos auditivos así como retraso en el lenguaje en comparación con otros niños no expuestos al tabaco en su etapa prenatal.

   Ante esta situación, "las mujeres embarazadas y parejas en edad reproductiva deberían abstenerse del tabaquismo y de la exposición a la nicotina: los riesgos para la salud de los descendientes van más allá de los efectos a corto plazo del deterioro de la función placentaria", ha señalado Bellver, ginecólogo de IVI Valencia.

jueves, 11 de octubre de 2012

Cada año hay 18 millones de partos de jóvenes menores de 19 años

ALERTA DE LA LA OMS


La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año dan a luz en todo el mundo alrededor de 16 millones de jóvenes de entre 15 y 19 años y otras dos millones menores de 15 años, el 95 por ciento en países de medianos y bajos impresos.

   Estos datos, según ha alertado este organismo de Naciones Unidas, muestran como una de cada cinco mujeres ha dado a luz a los 18 años, aunque en las regiones más pobres del mundo la cifra se eleva a más de una de cada tres menores.

   La OMS ha detectado que hay varios factores que contribuyen a estos nacimientos. Por un lado, reconoce que en muchas sociedades las niñas pueden estar bajo presión para casarse y tener hijos pronto, mientras que también hay casos en que se limita su educación y, por tanto, sus perspectivas de empleo.

   De hecho, en los países de bajos y medianos ingresos más del 30 por ciento de las niñas se casa antes de los 18 años de edad, y alrededor del 14 por ciento antes de los 15 años. Además, las adolescentes casadas tienen más probabilidades de quedarse embarazadas y dar a luz, de acuerdo con las normas sociales.

   La educación, por otra parte, también es un importante factor de protección para el embarazo temprano, ya que cuantos más años de escolaridad menos probabilidad de embarazos tempranos. Igualmente, las tasas de natalidad entre las mujeres con bajo nivel educativo son más altos que para los que tienen educación secundaria o terciaria.

   La OMS también alerta de que hay algunos adolescentes que no saben cómo evitar el embarazo y, si lo saben, no tienen acceso a métodos anticonceptivos.

   No obstante, reconoce este organismo, aun cuando los anticonceptivos están ampliamente disponibles, las adolescentes sexualmente activas son menos propensas a usar anticonceptivos que los adultos. En América Latina, Europa y Asia sólo entre el 42 y 68 por ciento de las adolescentes casadas o en asociaciones usar anticonceptivos. En África, la tasa varía desde el 3 hasta el 49 por ciento.

   Además, también han constatado que la violencia sexual afecta especialmente a las mujeres adolescentes, como muestra que hasta una de cada tres niñas de algunos países reconozca que su primera relación sexual fue forzada.

TRES MILLONES DE ABORTOS INSEGUROS


   Una de las principales consecuencias de esta práctica, según la OMS, es la realización de abortos inseguros. En jóvenes de 15 a 19 años estiman que la cifra asciende a unos tres millones al año, lo que hace que estas jóvenes tengan más riesgo de sufrir todo tipo de secuelas a largo plazo.

   Asimismo, la OMS alerta de que tener bebés durante la adolescencia también tiene "consecuencias graves para la salud de la niña y su bebé", especialmente en áreas con sistemas de salud débiles. En algunos países, los adolescentes son menos propensos que los adultos a obtener atención especializada antes, durante y después del parto.

   De hecho, las complicaciones del embarazo y el parto son la principal causa de muerte entre las niñas de 15-19 años en muchos países de bajos y medianos ingresos. Además, las muertes de recién nacidos son un 50 por ciento más frecuentes entre los bebés nacidos de madres adolescentes que entre los nacidos de madres de 20-29 años.

   Asimismo, también tienen más probabilidades de tener bajo peso al nacer, lo que puede tener un impacto a largo plazo sobre su salud y desarrollo.

domingo, 29 de abril de 2012

Sexo en el embarazo


El embarazo es un momento de grandes reestructuraciones. El cuerpo de la mujer irá cambiando día a día, y junto a esos cambios se experimentarán nuevas sensaciones corporales y psicológicas.
Son una muestra de los cambios que están sucediendo y deben vivirse de la forma más positiva posible.
Enfrentarse a ser padres supone una gran fuente de ilusión, pero también de miedos, angustia, preocupaciones, nervios, etc. Todo esto, junto con los nuevos cambios hormonales, hará que las cosas se vivan de otra manera, con otros matices, a veces más intensos y otras más atenuados.
La nueva situación afectará a la visión que la mujer tiene de si misma y también a la pareja, los padres y familiares y los amigos o compañeros de trabajo.
Todo este mosaico de sensaciones, de nuevas experiencias corporales, emocionales y relacionales se verá reflejado también en las relaciones sexuales. Estas cogerán nuevos matices; será otro cambio que vivirá la pareja, y que a la vez, a lo largo de los nueve meses puede ir cambiando.
El primer elemento que puede aparecer es la duda sobre si conviene o no mantener relaciones sexuales, de si pueden producir algún tipo de daño en el feto o provocar un aborto. Estos miedos pueden hacer reducir la frecuencia del acto sexual si se viven de una forma intranquila.
No hay que tener miedo, no son perjudiciales sino al contrario, aportan un gran beneficio físico, emocional y de cohesión con la pareja.
El sexo durante el primer trimestre
Durante el primer trimestre del embarazo el nivel de hormonas es muy alto y eso provoca un aumento en la lubricación de los tejidos vaginales que se traduce en una mayor sensibilidad.
La excitación se acelera y las relaciones sexuales son mucho más placenteras. Pero este período también tiene la otra cara de la moneda, porque también pueden aparecer las molestias típicas del primer trimestre (vómitos, mareos, etc.) que pueden provocar una disminución del deseo.
El sexo en el segundo trimestre
El segundo trimestre es un período donde las molestias han desaparecido y la pareja ya está más ubicada en la nueva situación, con lo cual se puede dar un mayor acercamiento y por lo tanto un aumento en la frecuencia de las relaciones sexuales.
El sexo en el tercer trimestre
En el tercer trimestre puede que el crecimiento de la barriga se pueda vivir como una dificultad a la hora de las relaciones sexuales; pero esto lo podemos convertir en todo lo contrario: es un buen momento para romper quizá con alguna rutina al introducir o probar nuevas posturas.
Con esto, a la vez, estaremos incidiendo en otro aspecto importante que puede aparecer: que la mujer no se sienta atractiva para su pareja, o que este no la vea atractiva, pudiendo verse esto reflejado en una disminución del deseo.
Aspectos negativos
El hecho de ser padres puede hacer aparecer cierta hostilidad por parte de uno de los dos hacia el otro. Esto puede venir promovido por la sensación de que es la mujer quien está llevando todo el peso de este proceso, de traer al mundo a un hijo que ambos desean y que ambos disfrutarán.
En el caso de la pareja, pueden aparecer sentimientos de celos porque la mujer ya no está tan pendiente de él. Si este sentimiento va en aumento y toda la responsabilidad y miedos del parto y de la paternidad se hacen muy abrumadores, es cuando la pareja se puede refugiar en el trabajo dedicándose a este excesivamente.
Esta ambivalencia hay que afrontarla y hablarla, porque son estos aspectos que van por dentro los que pueden mermar el bienestar del encuentro íntimo y amoroso.
El sexo nunca debe servir para tapar un problema que no se puede hablar. En caso de que la pareja no pueda afrontarlo o solucionarlo por sí sola, no debe dudar en solicitar la ayuda de un profesional.
Aspectos positivos
Destacamos como aspectos beneficiosos del sexo durante el embarazo que:
  • Ayuda a mantener la armonía conyugal.
  • Conserva la capacidad libidinal de la mujer, permitiéndole la momentánea tranquilización de sus preocupaciones sobre el futuro.
  • Contribuye a la elasticidad y flexibilidad de los músculos perineales, tan exigidos en este momento y que deberán distenderse al máximo en el parto.
Casos especiales
Aunque en general el sexo es beneficioso, hay situaciones en las que se deben restringir las relaciones sexuales o tener cierto cuidado.
Una de ellas es durante el primer trimestre en caso de que la mujer tenga un historial de abortos espontáneos o de amenaza de abortos, o si se presenta signos de aborto.
Se recomienda no efectuar el coito a partir de las semanas 28-32 si se tiene una historia de parto prematuro, si se experimentan síntomas de parto, o si se han roto las membranas fetales (se ha roto aguas).
Tampoco se deben mantener relaciones a partir de estas fechas en caso de placenta previa o de embarazo múltiple (más de un feto).