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lunes, 13 de octubre de 2014

Obesidad infantil

El sobrepeso y la obesidad, que se extiende como una epidemia por los países desarrollados, también está afectando a nuestros niños y adolescentes. En los EEUU, uno de cada 4 niños presenta sobrepeso. En los países europeos las cosas no son muy diferentes. Por ejemplo, en un estudio en Italia, en niños de 10 años, presentaban sobrepeso el 30%.
El estudio ENKID, realizado en España por los Dres. Aranceta y Serra Majen, encuentra que la prevalencia de sobrepeso en los menores de 24 años es de alrededor del 25%, y la de obesidad del 13%. Estas cifras verían según las diferentes regiones, encontrándose las cifras más bajas en la Comunidades de Aragón y Cataluña.
En los niños, las complicaciones a corto plazo de la obesidad incluyen las alteraciones ortopédicas, y las psicológicas, ya que los niños se sienten rechazado por sus compañeros.
Pero las consecuencias más graves no se pondrán de manifiesto hasta la vida adulta, cuando aumenta el riesgo de diabetes y de complicaciones cardiovasculares. Y es que los niños con sobrepeso tienen mayor riesgo de obesidad en la vida adulta. Pero el verdadero problema es que en las últimas 2 décadas esta cifra se ha elevado más del 50%.
Se ha dicho que la otra víctima invisible de la obesidad infantil son los padres. ¿Por qué? Porque nadie culpa al niño de su problema, sino a los padres, por su ignorancia y por la mala alimentación que le proporcionan. Por eso, intentamos, con estas líneas, ayudar a los padres para que a su vez puedan ayudar a sus hijos.
Los niños pueden padecer sobrepeso debido a varias razones. En primer lugar, los factores genéticos. Los hijos de padres obesos tienen mayor posibilidad de ser obesos. Pero también influyen otros hábitos de comportamiento como son los hábitos alimentarios y de ejercicio físico y la actividad en el tiempo de ocio (sedentaria, usando los ordenadores o viendo la televisión en detrimento del tiempo dedicado a la actividad física).
¿Como ayudar a mi hijo con sobrepeso?
En primer lugar es muy importante que se sienta apoyado por la familia. El niño debe notar claramente que sus padres le quieren a pesar de su peso. Los sentimientos de los niños sobre sí mismos a menudo se basan en lo que sus padres piensan de ellos. Sí los padres aceptan al niño independientemente de su peso, es más probable que los niños se acepten a sí mismos.
También es importante hablar con el niño sobre el problema del peso, permitiéndole que comparta su preocupación con los padres. Probablemente el niño ya sabe, mejor que nadie, que tiene ese problema. El niño con sobrepeso necesita el apoyo, aceptación y ayuda de sus padres.
El niño no se debe sentir marginado debido al peso, es preferible cambiar gradualmente los hábitos de la familia en cuanto a la comida y a la actividad física. De esta forma todos los miembros de la familia van a tener una vida más sana y el niño no se va a sentir aislado.
Aumentar la actividad física de toda la familia. Los padres son un modelo para sus hijos. Si los niños ven que los padres son activos, y disfrutan con ello, es más probable que sean activos y permanezcan activos durante toda su vida.
Por ello, trata de buscar ciertas actividades divertidas como el caminar (una excursión por el campo los fines de semana, y también al trabajo y al colegio durante los días laborables; utiliza menos el ascensor y sube las escaleras andando).
Otras formas divertidas de hacer ejercicio en familia son bailar, montar en bicicleta o nadar. Es posible cambiar un buen paseo después de comer, en lugar de ver la televisión. Pero hay que tener cuidado con no herir la sensibilidad del niño. A veces los niños con sobrepeso no se sienten a gusto con determinadas actividades.
Por ello, es importante ayudarle a encontrar alguna actividad física en la que no se sienta avergonzado o no sea demasiado difícil. Para evitar las horas delante del televisor es importante ofrecerle al niño alguna actividad que le divierta. El objetivo es que la actividad física no sea algo a lo que hay que obligar al niño, sino que sea algo agradable, y que a la vez le permita relacionarse con otras personas o miembros de la familia.
Cambia los hábitos dietéticos de toda la familia, y enséñale a comer más sano. De esta forma, la actitud ante la comida será más adecuada: la comida hay que disfrutarla y es necesaria para el crecimiento y desarrollo y para mantener una vida activa. Para desarrollar estas actitudes correctas ante la comida, es muy importante no ponerle al niño una dieta demasiado restrictiva, excepto cuando haya una prescripción médica que lo justifique.
El limitar lo que el niño come, sin control por un profesional, puede ser nocivo e interferir con su crecimiento y desarrollo. En general la dieta debería seguir el siguiente criterio: la mayoría de los alimentos deberían pertenecer a la base de la pirámide: sobre todo cereales, arroz, pan y pasta (6-11 raciones al día), vegetales (3-5 raciones) y frutas (2-4 raciones).
En cantidad moderada se incluirán lácteos (2-3 raciones) y productos proteicos (carnes, pescados y huevos). Los alimentos ricos en grasas y azúcares (bollos, pasteles y tartas) deberían consumirse de forma ocasional. Poco a poco, trate de disminuir la cantidad de grasa que se consume en casa.
La grasa es el nutriente más rico en energía, y si se limita moderadamente no se verá afectado el equilibrio de la nutrición. Ello supone evitar en lo posible los fritos, comer el pollo sin piel, tomar carnes magras, preferentemente pescados y tomar los lácteos desnatados. Sin embargo, no se debe limitar la ingesta de grasa en niños de menos de 2 años de edad. Las retricciones en el caso de los niños se deben realizar bajo control médico.
Intente que el niño coma despacio y en un ambiente relajado, para que pueda percibir mejor la sensación de saciedad. Siempre que sea posible debería comer junta toda la familia, manteniendo una conversación agradable. Si las comidas no son agradables, los niños comen más rápido para acabar cuanto antes. Y aprenden a asociar comer con estrés. Tampoco es recomendable comer con la televisión, ya que dificulta la percepción de la sensación de saciedad.
No utilice la comida para castigar o premiar al niño. Ni el clásico “a la cama sin cenar”, ni tampoco premiar con dulces o postres o ciertas comidas. Los niños aprenden que ciertas comidas (que se dan como premio) son “mejores” que otras. Si se le promete un helado (premio) cuando se haya comida la verdura, el niño aprenderá un mensaje erróneo sobre la verdura.
Cuidado con el picoteo y los tente-en-pie. El picoteo continuo puede contribuir a una ingesta excesiva. Sin embargo, ciertos “tente-en-pie” a media mañana y merienda pueden ser parte de una dieta equilibrada. Utiliza en estos casos, de forma preferent,e fruta con yogur desnatado, pequeños bocadillos, leche desnatada con galletas o cereales, sorbetes de frutas, sin privar a tu niño de esas galletas que tanto le gustan, de forma ocasional.
Normas para controlar el sobrepeso en los niños
  • Es muy importante que note el apoyo de la familia
  • Aumente la actividad física de toda la familia. Haga ejercicio junto con el niño
  • Cambie los hábitos dietéticos de toda la familia, y enséñele a comer de un modo más sano.
  • Procure que desayune adecuadamente
  • Nunca someta al niño a una dieta demasiado restrictiva, excepto bajo control médico
  • Disminuya la cantidad de grasa de las comidas
  • Intente que el niño coma despacio, y en un ambiente relajado.
  • No asocie la comida con el hecho de ver la televisión
  • No utilice la comida para castigar o premiar al niño.
  • Cuide de que el niño no pique entre horas y de que realice las comidas a su debido tiempo.

Sobrepeso de nuestros hijos


En determinadas circunstancias algunos niños adquieren un peso superior al recomendado. El exceso de peso, en general perjudicial, es particularmente peligroso en el caso de los niños, debido a que se encuentran en fase de desarrollo y puede repercutir negativamente sobre su estado en el presente y, más aún, en el futuro.
El sobrepeso en los niños, sobre todo en el momento en que comienzan a ser conscientes de su imagen corporal y empiezan a tener sentido de la autoestima, puede provocarles graves problemas psicológicos y en la esfera emocional.
En numerosos casos se produce discriminación en forma de burlas o malos tratos por parte de otros niños en su entorno escolar o social.
La propia imagen que el niño tenga de sí mismo puede dar lugar también a desequilibrios psicológicos importantes.
Las alteraciones psicológicas en la infancia pueden provocar trastornos graves en su desarrollo y maduración como adultos.
Desde el punto de vista físico el exceso de peso puede dar lugar, ahora, o más adelante en otras fases de su vida, a enfermedades graves como diabetes mellitushipertensión arterialenfermedades cardiovasculares como la arterioesclerosis y sus consecuencias como elictus cerebral o el infarto de miocardio.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) existen unos 42 millones menores de cinco años que presentan sobrepeso. España -sólo superado por Grecia, Italia y Malta- es uno de los países con más obesidad infantil en Europa.
La obesidad infantil es uno de los problemas más graves de salud pública del siglo XXI, según la OMS, además, los niños con sobrepeso tienen una mayor tendencia a ser obesos en la edad adulta.
La función de los padres y de los educadores es crucial, debiendo éstos proporcionar a los niños una educación y pautas de comportamiento y actuación adecuadas, que sean capaces de lograr conductas sanas en los menores y de hacerles fuertes para poder resistir las tentaciones consumistas que se ofrecen desde los medios de comunicación social (publicidad en TV, Internet, etc.) y desde la sociedad en general.
La OMS cita entre las causas del sobrepeso en nuestros menores, el aumento de la ingesta de alimentos hipercalóricos con abundantes grasas y azúcares  pero escasos en vitaminas, minerales y otros nutrientes necesarios.
Cita además el aumento del sedentarismo de los pequeños en sus obligaciones cotidianas y en sus actividades recreativas.
Esta organización da las siguientes recomendaciones para reducir el sobrepeso de nuestros menores:
  • Aumentar el consumo de fruta, verduras, legumbres, cereales y frutos secos
  • Reducir el consumo de grasas y sustituir las grasas saturadas por grasas insaturadas
  • Reducir el consumo de azúcares (bollería industrial…)
  • Mantener un buen nivel de actividad física, como mínimo 60 minutos diarios de actividad física de intensidad moderada o vigorosa (teniendo en cuenta que los niños enfermos pueden tener otras circunstancias y otras necesidades, consulte con el pediatra en este caso).
La OMS da la siguientes recomendaciones dietético-alimentarias a los padres en la nutrición de sus hijos en el hogar:
Para los lactantes y niños pequeños:
  • lactancia exclusivamente materna
  • evitar añadir azúcares y almidones a la leche artificial
  • aceptar la capacidad del niño para regular su propia ingesta de calorías, en vez de obligarlo a vaciar el plato
  • garantizar la ingesta de micronutrientes necesaria para fomentar un crecimiento lineal óptimo
Para niños y adolescentes:
  • darles un desayuno saludable antes de acudir a la escuela
  • darles alimentos sanos (cereales integrales, hortalizas, frutas)
  • fomentar la ingesta de frutas y hortalizas
  • reducir la ingesta de alimentos ricos en calorías y pobres en micronutrientes (alimentos envasados)
  • reducir la ingesta de bebidas azucaradas
  • hacer lo posible porque las comidas se hagan en familia
  • reducir la exposición a la publicidad (por ejemplo, reducir el tiempo dedicado a ver televisión)
  • enseñar a los niños a resistir la tentación y las estrategias publicitarias
  • proporcionar información y recursos para que puedan elegir opciones alimentarias sanas
La OMS da las siguientes recomendaciones para la promoción de la actividad física en el hogar:
  • reducir el tiempo de inactividad (televisión, ordenador, videojuegos)
  • fomentar acudir al colegio y a otras actividades sociales a pie o en bicicleta en condiciones de seguridad
  • integrar la actividad física en las rutinas de la familia, buscando tiempo para dar paseos en familia o participar juntos en juegos activos
  • asegurarse de que la actividad sea apropiada para la edad y proporcionar equipo protector para realizarla (casco, muñequeras, rodilleras, etc.).

miércoles, 30 de octubre de 2013

La alimentación con biberón, asociada con un mayor riesgo de obstrucción del estómago en los niños

En 'JAMA Pediatrics'.

La alimentación con biberón parece aumentar el riesgo de los bebés desarrollan estenosis hipertrófica del píloro (HPS, en sus siglas en inglés), una forma de obstrucción del estómago, y el riesgo parece aumentarse cuando las madres son mayores y han tenido más de un hijo, según concluye un estudio publicado en 'JAMA Pediatrics'.

   HPS se produce normalmente durante los primeros dos meses de vida de un bebé y es necesaria la cirugía para corregir la obstrucción, que se produce debido a un engrosamiento de la capa de músculo liso del píloro (el pasaje entre el estómago y el intestino delgado). A pesar de la frecuencia con la que ocurre la condición (cerca de dos casos por cada mil nacimientos), se desconoce su causa, escriben los autores en el fondo del estudio.

   Jarod P. McAteer, del Hospital de Niños de Seattle, en Estados Unidos, y sus colegas utilizaron los certificados de nacimiento del estado de Washington y los datos de descarga para examinar los nacimientos entre 2003 y 2009. El estudio incluyó a 714 niños ingresados con HPS que tenían un código de procedimiento para la cirugía HPS (piloromiotomía), además de contar con niños sin HPS como controles. El estado de lactancia materna estaba registrado en las actas de nacimiento del estado de Washington para todos los niños durante el periodo de estudio.

   Los resultados indican que la incidencia de HPS se redujo de 14 por cada 10.000 nacimientos en 2003 a 9 por cada 10.000 nacimientos en 2009, un periodo en el que la prevalencia de lactancia materna se incrementó desde el 80 por ciento en 2003 al 94 por ciento en 2009. Los niños que desarrollaron HPS eran más propensos a ser alimentados con biberón en comparación con los controles (19,5 por ciento frente a 9,1 por ciento) y las probabilidades de que un bebé desarrollara HPS también aumentó cuando las madres tenían 35 años o más y eran multíparas (haber dado a luz más de una vez).

"Estos datos sugieren que la alimentación con biberón puede desempeñar un papel en la etiología del HPS y nuevas investigaciones pueden ayudar a dilucidar los mecanismos subyacentes a la modificación del efecto observado por la edad y el número de partos", concluye el estudio.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Cuidado con cómo habla del peso con sus hijos


  • Conversaciones sobre los kilos pueden favorecer comportamientos de riesgo
  • En cambio, charlar de hábitos saludables previene riesgos en adolescentes

En esta época en la que tanto la obesidad como los trastornos de la alimentación afectan a un considerable porcentaje de jóvenes, muchos padres dudan de cómo tratar los temas de alimentación con sus hijos. ¿Puede resultar contraproducente mostrarse excesivamente preocupado? ¿Hacer hincapié en la importancia de la dieta aumenta el riesgo de obsesiones?

Una investigación publicada esta semana en la revista 'JAMA Pediatrics' pretende arrojar un poco de luz en esta nebulosa. Según sus conclusiones, es clave que se hable de alimentación en familia, pero en lugar de centrar en los kilos, la conversación debe versar sobre la importancia mantener unos hábitos adecuados.

"Las conversaciones paternas que se centran en el peso o el tamaño se asocian con un mayor riesgo de que los adolescentes tengan trastornos alimentarios, mientras que las conversaciones que versan sobre una alimentación saludable resultan protectoras en este sentido", señalan en la revista médica los autores de este trabajo, investigadores de la Universidad de Minneapolis (EEUU).

Después de analizar las rutinas y los temas de conversación de una muestra que comprendía a 3.528 progenitories y 2348 adolescentes, estos científicos llegaron a la conclusión de que, dependiendo del abordaje del tema, las charlas podían resultar "tanto protectoras como dañinas"<.

"Nuestros datos sugieren que los padres deberían evitar centrarse en el peso o la necesidad de adelgazar y, en cambio, dirigir sus conversaciones hacia una alimentación saludable" sin hacer referencia a los kilos, señalan los autores, quienes subrayan que esto es especialmente importante en el caso de que los hijos tengan problemas de sobrepeso u obesidad.

Otro dato que los científicos enfatizan es la importancia que parece tener la voz del padre en estos temas. Según sus datos, los adolescentes con un progenitor que solía hacer comentarios sobre su peso tenían más riesgo de llevar a cabo comportamientos de riesgo. "En este sentido, podría ser importante educar a los padres para que eviten cualquier forma de conversación relacionada con el peso cuando hablen con sus hijos", añaden.

Radiografía de… Gerber Bebible de Nestlé (110 ml)

• Contiene 5 veces más azúcar que proteína.
• Casi 3 cucharadas cafeteras de azúcar por porción.
• Tanto la Organización Mundial de la Salud como la Norma Oficial Mexicana de Orientación Alimentaria recomiendan evitar azúcares añadidos en lactantes.
• Tampoco se recomienda en lactantes el consumo de sal y este producto contiene 60 miligramos por porción.
• Mejor hay que prepararle al bebé un yogurt natural casero batido con la fruta. 



Cada porción de 110 mililitros del Gerber Bebible de Nestle contiene 14 gramos de azúcar, lo que equivale a 2.8 cucharadas cafeteras.

El consumo de cantidades tan altas de azúcar en lactantes no es recomendable, puesto que apenas empiezan a descubrir sabores y gustos. 

Generar desde temprana edad un gusto por alimentos tan dulces desplazará el gusto por el consumo de alimentos naturales.

Las verdaderas características y el valor nutricional de este producto.

Gerber Bebible de Nestlé

(alimento lácteo fermentado sabor natural 110 ml, menos de media taza):

Azúcar:
Cada porción de 110 mililitros contiene 14 gramos de azúcar, lo que equivale a 2.8 cucharadas cafeteras

La edad sugerida por los productores de este producto es para bebés mayores de 12 meses. 

Sin embargo, de acuerdo con organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), infantes menores de 2 años no deben consumir azúcar añadida

De igual manera, la Norma Oficial de Orientación Alimentaria establece se deben evitar azúcares añadidos en lactantes (www.promocion.salud.gob.mx/dgps/norma oficial mexicana nom-043 SSA2 2005.pdf). 

Un bebé se considera aún lactante hasta la edad de 2 años, ya que la indicación nacional e internacional de lactancia materna es alimentar al bebé con leche materna hasta los 2 años. 

Se recomienda la lactancia materna de 0 a 6 meses de forma exclusiva y continuar alimentando al bebé con la leche de su madre, puesto que le proporcionará aún hasta dos tercios de la energía total requerida (OMS, 2010).

Proporcionar este producto, con casi 3 cucharadas de azúcar, a un lactante es de mayor riesgo que para cualquier otra edad, ya que el alto consumo de azúcar está directamente asociado a padecimientos como obesidad y diabetes (ajcn.nutrition.org/Intake of sugar.pdf+html). 

Por otro lado, se ha observado que los altos consumos de azúcar provocan adicción, pues una vez que se convierte en hábito es mucho más difícil dejarla de consumir (www.saber.ula.ve/evidence that intermittent.pdf).

El consumo de cantidades tan altas de azúcar en lactante no es recomendable, puesto que apenas empieza a descubrir sabores y gustos

Generar un gusto por alimentos tan dulces desplazará el consumo de alimentos naturales (ajph.aphapublications.org/doi/pdf/fruits vegetables milk).

Promover esto en lactantes es peligroso, ya que ante el alto consumo de azúcares se generará un gusto y adicción por los alimentos intensamente dulces, lo cual llevará a ese bebé a generar malos hábitos de alimentación no aceptando los alimentos naturales o caseros. 

Es preocupante que la industria recomiende como una opción saludable este tipo de productos para un lactante. 
Sodio:
60 miligramos por botecito. 

Es frecuente que se añada sodio a los productos para mejorar el sabor; sin embargo, en lactantes no se recomienda la sal

El consumo de sodio recomendado para lactantes es el proveniente de la leche materna y los alimentos naturales de su propia región (www.nal.usda.gov/wicworks/Topics/FG/nutritional needs of infants.pdf).
Proteína:
En el caso de esta radiografía, incluimos el rubro de proteína, ya que es un elemento del producto que se establece en el etiquetado aunque su contenido realmente no es alto. 

Cada botecito contiene 2.5 gramos

En comparación con las altas cantidades de azúcar que el producto ofrece, el beneficio que la proteína pudiese contener se ve mermado. 

El producto contiene 5 veces más azúcar que proteína

Los lactantes en especial requieren de buenas fuentes de proteína, pero lo ideal es consumirlas de fuentes naturales.
Ingredientes:
Leche estandarizada parcialmente descremada pasteurizada de vaca, jarabe saborizado (10% compuesto de agua, azúcar, saborizante natural y ácido cítrico para dar acidez), azúcar, almidón (para dar consistencia), lactato de calcio, cultivos lácticos.

El segundo ingrediente es jarabe saborizado, el cual está compuesto principalmente de azúcar, y el tercer ingrediente es nuevamente azúcar

Recientemente se publicaron algunos resultados de la Encuesta Nacional de Nutrición 2012 que reveló un alza bastante considerable en la incidencia de diabetes con un 30%. 

Asimismo, se observa que en los últimos 6 años el número de personas con diabetes diagnosticados pasó de 4.3 millones a 6.4 millones, de los cuales sólo 1.6 millones tienen un control adecuado y 1.8 millones ya presentan alguna complicación, como falla renal, amputación, infarto o ceguera. 

Se estima que una cifra similar, es decir, al menos otros 6.4 millones de mexicanos también padecen diabetes, aunque todavía no estén enterados. 

Es importante mencionar, además, que de acuerdo con la Guía roja y verde de transgénicos de Greenpeace, la empresa Gerber de Nestlé utiliza ingredientes provenientes de transgénicos en sus productos (www.greenpeace.org/mexico/report/guia roja y verde.pdf). 

El engaño publicitario y en los etiquetados ha contribuido enormemente a los padecimientos que actualmente se viven en el país, como el sobrepeso, obesidad y diabetes. 

Es prioritario que los etiquetados no engañen a los consumidores y no desorienten, haciendo creer que son opciones saludables de consumo cuando no lo son.
Etiquetado:
El etiquetado frontal contiene el título “Gerber” y justo abajo la imagen de un bebé, que es la marca registrada por la empresa. 

Debajo de la carita del bebé tiene una leyenda con letras de colores que dice “Bebible”. No se logra visibilizar qué tipo de producto es pero da a entender que es un yogurt bebible.
El fondo es azul y se muestra un líquido blanco lechoso. 

En la parte inferior dice con letras pequeñitas de tamaño aproximado a 2 milimetros, muy difícil de leer, dice que es un “alimento lácteo fermentado sabor natural”. 

En la parte lateral derecha del envase contiene las calorías por envase, de acuerdo con las GDA (Guías Dietarias de Alimentación), el formato que ha adoptado la industria es su etiquetado para orientar al consumidor; sin embargo, se ha demostrado que en realidad no tienen sustento científico, engañan y desorientan al consumidor. 

El doctor Barquera del Instituto Nacional de Salud Pública realizó un estudio en dónde el 98% de los estudiantes de nutrición no lograron comprender este tipo de etiquetados correctamente. 

En este caso una clara evidencia de la falta de solidez científica es que el porcentaje para las calorías se establece acorde a una dieta de 2,000 kcal, que son es el promedio que se requiere para un adulto. 

También llama la atención que no se resalta en el formado de GDA ningún otro nutriente como se hace en otros productos. 

El etiquetado es la única orientación que el consumidor realmente tiene para conocer cuál es la calidad nutricia de los productos industrializados. 

Por ello, es importante que el etiquetado no induzca al error, como está claramente establecido en la Norma Oficial de Etiquetado, NOM-051-SCFI/SSA1-2010 que la información no debe inducir a error y debe ser clara (dof.gob.mx/05/04/2010).

Las madres de familia engañadas, realmente consideran que este tipo de productos representan buenas opciones de consumo para sus bebés, ya que todo el empaque induce a creer que lo es: a través de las imágenes, las leyendas con ciertas propiedades resaltadas como “proteínas, calcio”, recomendaciones.
Por ejemplo, en la parte trasera contiene una leyenda que dice: ES BUENO SABER QUE… Desarrollado por el experto en nutrición infantil. 

Nestlé es una de las empresas que más engaña a los consumidores y que no es aceptada en varios países. 

Existe una campaña en más de 20 países en el mundo, que se llama “Nestlé mata Bebés”, ya que sus prácticas son no adecuadas por los lactantes y a través de la intensa publicidad induce a las madres de familia a dar fórmulas y sustituir la leche materna (stopnestle.com/). 

Nestlé NO es el experto en nutrición infantil, como hace creer su publicidad, todo lo contrario; sus productos con altas cantidades de azúcar, como es el caso presente, representan un riesgo para la salud de los bebés. 

Quien debe establecer los criterios para dictaminar quién es el experto en nutrición infantil, es la ciencia.
Valoración general:
No recomendado para consumo en bebés.
No recomendable para consumo habitual en niños.
Se puede ofrecer como postre a un niño mayor de 3 años.
Alternativa:
Yogurt natural, casero, batido con la fruta que más guste al bebé. 

No olvidemos que la obesidad es una enfermedad y además es una epidemia, es decir, existe “algo” en el ambiente que está enfermando a la gente. A este ambiente se le ha llamado ambiente obesigénico. 

A diferencia de otras epidemias que se han presentado en la historia, entre lo que nos está enfermando, es el consumo de productos ultra industrializados o a lo que se le ha denominado la “dieta occidental”. Ésta consiste en el alto consumo de productos con concentraciones elevadas de azúcar, grasa, sal, harinas refinadas y bajos en fibra. 

La obesidad no es una cuestión de “decisión personal”, ya que existe un fuerte engaño con referencia la calidad de los productos que consumimos (Lustig, 2010. www.youtube.com/watch?v=277MKP7uV5g).

sábado, 27 de julio de 2013

Saltarse el desayuno puede aumentar el riesgo de enfermedad coronaria

Es la comida más importante del día

La idea de que desayuno puede ser la comida más importante del día cobra más fuerza con los resultados de un nuevo estudio, que concluye que dejar de ingerir esta comida puede aumentar el riesgo de enfermedad coronaria. Los hombres de la investigación que informaron de saltarse regularmente el desayuno tenía un mayor riesgo de un ataque al corazón o enfermedad coronaria mortal, según las conclusiones, publicadas en 'Circulation: Journal of the American Heart Association'.

   Los investigadores analizaron los datos de los cuestionarios de frecuencia alimentaria y los resultados sanitarios realizados durante 16 años (1992-2008) de 26.902 hombres profesionales de la salud de las edades 45 a 82 años. Los hombres que informaron que omitían el desayuno tenían un 27 por ciento más de riesgo de ataque al corazón o muerte por enfermedad coronaria que los que informaron no lo hicieron.

   Aquellos que no tomaban el desayuno eran más jóvenes que los que sí que lo comían, además de que eran más propensos a fumar, tenían trabajo a tiempo completo, eran solteros, realizaban menos actividad física y bebían más alcohol, según el perfil dibujado gracias al estudio.

Los hombres que comían tarde por la noche (comer después de ir a la cama) tenían un 55 por ciento más de riesgo de enfermedad cardiaca coronaria que quienes no lo hacían. No obstante, los autores no se mostraron muy convencidos de que esto fuera un importante problema de salud pública debido a que pocos hombres en la investigación informaron de este comportamiento.

   Durante el estudio, 1.572 los hombres sufrieron eventos cardiacos por primera vez. "Saltarse el desayuno puede conducir a uno o más factores de riesgo, como obesidad, presión arterial alta, colesterol alto y diabetes, que a su vez puede conducir a un ataque al corazón en el tiempo", afirmó Leah E. Cahill, director del estudio e investigador postdoctoral en el Departamento de Nutrición de la Escuela Pública de Salud de la Universidad de Harvard en Boston, Massachusetts (Estados Unidos).

   "Nuestro grupo de estudio ha pasado décadas estudiando los efectos de la calidad y la composición de la dieta, y ahora esta nueva información también sugiere en general los hábitos alimentarios pueden ser importantes para reducir el riesgo de enfermedad coronaria", dijo Eric Rimm, Sc.D., autor principal y profesor asociado de Epidemiología y Nutrición de la Escuela de Salud Pública y profesor asociado de Medicina en la Harvard Medical School de Harvard.

   Aunque el grupo de estudio estaba compuesto por hombres, el 97 por ciento de ellos de raza blanca, descendientes de europeos, los resultados deberían aplicarse también a las mujeres y otros grupos étnicos, pero esto debe ser probado en estudios adicionales, según los investigadores.

   "No se salte el desayuno --aconsejó Cahill--. Tomar el desayuno está asociado con un menor riesgo de ataques cardiacos. Incorporar muchos tipos de alimentos saludables al desayuno es una manera fácil de asegurarse que su comida le proporciona la energía adecuada y un equilibrio saludable de nutrientes, como proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales. Por ejemplo, la adición de frutos secos y fruta picada en un tazón de cereal integral o avena cortada en la mañana es una gran manera de empezar el día".

domingo, 14 de julio de 2013

Alertan del riesgo de obesidad por un consumo excesivo de proteínas en los tres primeros años de vida

Advertencia de expertos

Un excesivo consumo de proteínas a edades tempranas de la vida se asocia con un aumento del riesgo posterior de tener obesidad, según han alertado expertos que han participado en del Simposio Mediterráneo de Obesidad, en una iniciativa donde han advertido de la importancia de controlar su ingesta durante los tres primeros años del niño.

   En este encuentro, promovido por Danone Baby Nutrition, Carlo Agostoni, profesor del Departamento de Ciencias Clínicas y Salud de la Comunidad de la Universidad de Milán (Italia), ha recordado que "la elevada ingesta de proteínas tiene un papel clave en la síntesis de factores que promueven el crecimiento".

    De la misma forma, el profesor Angelo Pietrobelli, de la Unidad de Neonatología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Verona (Italia), concretó que "el consumo excesivo de proteínas en el segundo año de vida induce la presencia de una mayor tasa de grasa en la infancia posterior", recomendando "una apropiada ingesta de proteínas en los primeros años para facilitar un óptimo crecimiento y reducir el riesgo de sobrepeso, obesidad y de enfermedades cardiovasculares en etapas más avanzadas de la vida".

    Completando esta idea, Marie-Françoise Rolland-Cachera, de la Unidad de Investigación Epidemiológica Nutricional de la Universidad de la Soborna (Francia), ha destacado que "existe una creciente evidencia que relaciona el elevado consumo de proteínas en los estadios iniciales de la vida y el riesgo posterior de tener obesidad".

   No obstante, aclara, "no hay en la literatura científica evidencia consistente que ponga de manifiesto la asociación entre la ingesta de grasa en estas etapas incipientes de la vida y el aumento del riesgo futuro de obesidad".

   En el transcurso de esta reunión, la Vocal Asesor de Coordinación Científica de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), Ana Canals, ha calificado la obesidad como la pandemia del siglo XXI, ya que "hasta 5 de los 10 principales factores de riesgo asociados con las enfermedades no transmisibles están relacionados con los hábitos nutritivos y la actividad física" y, lo que es más importante, "todos ellos pueden ser modificados satisfactoriamente", ha subrayado.

  Como recomendaciones básicas, se ha insistido en este simposio en los beneficios que ofrece la lactancia materna; además, se ha recalcado la importancia de vigilar y extremar el cuidado de la alimentación de la embarazada; y han destacado la importancia de los factores epigenéticos y, en concreto, el modo y contexto en el que se hace esta alimentación.

   "Hay que individualizar las pautas de alimentación, así como ser constantes, prácticos y flexibles en la introducción de alimentos en los niños pequeños", matizando que "la excesiva rigidez de los padres en la alimentación de sus hijos acarrea, entre otras consecuencias, la aparición de ansiedad que termina por afectar negativamente a la correcta alimentación del niño", ha explicado el doctor José Manuel Moreno, pediatra de la Unidad de Nutrición del Hospital 12 de Octubre de Madrid.

   Este experto, ha recordado que la lucha contra la obesidad debe empezar desde el periodo periconcepcional, "aunque tiene que ser una tarea continua, que se prolongue a lo largo de toda la vida". Sin embargo, advierte que "hay etapas de la vida, sobre todo en los primeros años, que tienen una mayor influencia en la salud posterior". Así, a su juicio, "cuanto antes se inicien unos hábitos de vida saludables, donde es clave la alimentación sana y equilibrada, más salud futura se garantizará".

miércoles, 26 de junio de 2013

Mucha fructosa en el embarazo podría condicionar la respuesta nutricional del bebé

Publicado en 'Journal of Nutritional Biochemistry'


El consumo excesivo de fructosa durante la gestación provoca alteraciones que pueden condicionar la respuesta nutricional de la descendencia, tal y como ha evidenciado una investigación realizada por un grupo de investigación liderado por el profesor de la Universidad CEU San Pablo de Madrid, Carlos Bocos.

   Este trabajo, en el que ha colaborado otro grupo de expertos dirigido por el profesor la Universidad de Barcelona, el doctor Juan Carlos Laguna, ha comprobado en ratas de laboratorio que el consumo excesivo de este tipo de azúcar altera la respuesta de la gestante a una hormona relacionada con los distintos estados nutricionales.

   De esta forma, este compuesto, "muy presente en refrescos artificiales", podría repercutir en la respuesta biológica de las crías ante el ayuno o la obesidad, explican los especialistas. Así se expone en este estudio pionero que ha publicado la revista especializada 'Journal of Nutritional Biochemistry'.

   En concreto, se ha observado que el consumo en elevadas dosis provoca alteraciones "en la respuesta a la hormona llamada leptina", señalan. Por ello, y en el caso de que se confirmen en las personas, las conclusiones de esta investigación tendrían "una gran trascendencia", manifiestan al tiempo que recuerdan que "cada vez es más habitual la ingesta masiva de refrescos artificiales".

   La fructosa que contienen estas bebidas se trata de un tipo de azúcar de la familia de los monosacáridos que comparte con la glucosa la misma fórmula química y parecido poder energético. Sin embargo, "no produce los mismos efectos", declaran.

   Para llegar a las conclusiones obtenidas, los científicos han utilizado ratas de laboratorio a las que durante la gestación se les cambió el agua de bebida para establecer tres grupos diferenciados de análisis. De esta forma, los animales se dividieron en un primer estrato que consumía agua sin aditivos, un segundo con agua enriquecida con fructosa, y un tercero al que se le añadió la misma cantidad de azúcar, pero en forma de glucosa.

   Tras la observación, se evidenciaron en los tres grupos diferentes parámetros bioquímicos en la sangre, en los tejidos y en la expresión de diversos genes, todo ello "tanto en las madres, como en sus crías". Así, únicamente las ratas que ingirieron sólo fructosa en el agua de bebida presentaron alteraciones en la respuesta a la hormona llamada de la leptina.

lunes, 28 de enero de 2013

¿Por qué no puedo mantener la atención cuando trabajo? ¿Por qué me cuesta tanto concentrarme cuando me propongo hacer mis tareas?

¿Cómo te afecta el sedentarismo?
 
Esto no es un juego, ni mucho menos una broma, el hacer ejercicio puede cambiar tu vida para bien, es más, puede llegar a salvarte la vida. No sólo eso, si no comienzas a moverte y a tener actividad física podrías enfermar. Aquí te damos algunos datos para que te des cuenta que tan grave es el problema del sedentarismo en el mundo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), http://www.who.int/es/, uno de los factores más peligrosos que influye en la salud se relaciona con el estilo de vida y el sedentarismo. La falta de ejercicio físico y la inactividad es causa de muchas enfermedades, muertes y discapacidades en el mundo.

El sedentarismo es el estado en el que nos mantenemos con un gasto energético mínimo. Es decir, representa la ausencia de actividad física, por ejemplo si estamos sentados en el trabajo, acostados en la cama viendo la televisión, sentados en el sillón leyendo o manejando por largas horas.

El sedentarismo es un problema a nivel mundial, ya que representa entre el dos y seis por ciento del costo total de salud a nivel global y causa alrededor de dos millones de muertes anuales y 19 millones de muertes prematuras en el mundo, de acuerdo a la OMS.

Si una persona no realiza actividad física, entonces aumentan sus probabilidades de desarrollar enfermedades crónico degenerativas como: hipertensión arterial, obesidad y sobrepeso, diabetes, cáncer y  osteoporosis.

Seguramente no te gustaría padecer alguna de estas enfermedades, pero si todavía no tienes suficiente, la falta de ejercicio, también provoca estrés, depresión, ansiedad y decaimiento físico y emocional.
Según el documento de la OMS, La Estrategia Mundial sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud http://www.naos.aesan.msc.es/naos/ficheros/investigacion/publicacion7marcoevaluacionyseguimientodpas.pdf, más del 60 por ciento de la población mundial adulta no realiza suficiente actividad física como para beneficiar su salud. Además, cerca de un tercio de los niños del mundo se pasan al menos tres horas frente al televisor o la computadora.

Los niveles de inactividad física son altos en prácticamente todos los países, aunque el sedentarismo se ha convertido en fenómeno característico de las ciudades, debido a las exigencias de movilidad y manejo del tiempo, y otros factores la inseguridad, el tráfico, la mala calidad del aire y la falta de espacios recreativos para realizar actividad física.

Tu calidad de vida puede cambiar radicalmente con tan sólo 30 minutos de actividad física moderada diariamente. Puedes caminar, correr, andar en bici, bailar, jugar futbol, nadar u alguna otra actividad que llame tu atención.

sábado, 26 de enero de 2013

Los antiinflamatorios no esteroideos pueden causar insuficiencia renal en niños

Publicado en 'The Journal of Pediatrics'

Antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno y el naproxeno, se utilizan comúnmente para tratar el dolor y reducir la fiebre en los niños, pero su uso causa una lesión renal aguda (IRA) en algunos niños, según concluye un nuevo estudio publicado en 'The Journal of Pediatrics'.

   La investigación, que analizó el número de niños con diagnóstico de IRA causada por AINE en Hospital Riley para Niños durante un período de 11 años y medio, fue llevada a cabo por el doctor Jason Misurac y sus colegas de la Escuela de Medicina de la Universidad de Indiana y la Universidad de Butler, en Estados Unidos.

   De 1015 pacientes con IRA, en 27 de ellos se identificó la enfermedad asociada a AINE. El 78 por ciento de los 27 pacientes había estado utilizando AINE durante menos de siete días y el 75 por ciento tomó la medicación en la dosis correcta. En el 67 por ciento de los casos, la familia informó que el niño tenía signos de deshidratación.

La mayoría de los pacientes eran adolescentes, sin embargo, los pacientes que tenían menos de 5 años de edad estaban más gravemente afectados y tenían más probabilidades de necesitar diálisis. Aunque las razones para los niños más pequeños que tienen un curso de la enfermedad más grave son desconocidas, los autores especulan que podría ser debido a un aumento de la susceptibilidad a los efectos tóxicos de los AINE.

Ninguno de los pacientes murió o desarrolló insuficiencia renal permanente, pero el 30 por ciento de los niños tenía evidencia de daño renal crónico leve que persiste después de la recuperación del episodio de IRA. Los costos del cuidado de niños con lesión renal aguda asociada a AINE son significativos, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una condición evitable, según los autores.

lunes, 14 de enero de 2013

La obesidad infantil también causa problemas de salud a corto plazo

MÁS DE LOS QUE SE CREÍAN


Un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), en Estados Unidos, ha revelado que, más allá de los efectos a largo plazo, la obesidad infantil también puede tener consecuencias inmediatas para la salud de los niños, tales como el doble de riesgo de sufrir más problemas médicos, mentales y de desarrollo.

   Además, y según publicará próximamente la revista 'Academic Pediatrics', los niños con sobrepeso tienen un riesgo 1,3 veces mayor de padecer estos problemas, tras haber comparado un grupo de niños con sobrepeso y obesidad con otro que no tenían ningún problema de peso.

   "Los resultados deberían servir como una llamada de atención para los médicos, los padres y los profesores, que deben estar mejor informados sobre el riesgo de otros problemas de salud asociados con la obesidad infantil", ha defendido Neal Halfon, director del Center for Healthier Children, Families and Communities de UCLA y autor del estudio.

   El progresivo incremento de la obesidad infantil en las dos últimas décadas ya ha propiciado un aumento paralelo de otras patologías, como el trastorno del deficit de atención e hiperactividad (TDAH), el asma y los problemas de aprendizaje.

   La nueva investigación de UCLA, basada en la población infantil de Estados Unidos, ofrece el primer perfil nacional completo de las asociaciones entre el peso y una amplia gama de afecciones de salud asociadas o comorbilidades que los niños sufren durante la infancia.

   En general, el equipo halló que los niños obesos eran más propensos que los que padecen sobrepeso a tener peor salud, más discapacidad, una mayor tendencia a sufrir problemas emocionales y de conducta, mayores tasas de fracaso escolar, TDAH, trastorno de conducta, depresión, problemas de aprendizaje, retraso en el desarrollo, problemas óseos, articulares y musculares, asma, alergias, dolores de cabeza, e infecciones del oído.

   Para constatarlo utilizaron la Encuesta Nacional de Salud Infantil de 2007, analizando los datos de casi 43.300 niños de entre 10 y 17 años. Se evaluó la asociación entre el peso y 21 indicadores de la salud general, el funcionamiento psicosocial y los trastornos específicos de salud, de ajustar los factores sociodemográficos.

   De los niños que participaron en el estudio, el 15 por ciento tenía sobrepeso (índice de masa corporal, IMC, entre los percentiles 85 y 95), y el 16 por ciento eran obesos (con un IMC en el percentil 95 o superior).

   Los investigadores de UCLA apuntan que el continuo cambio de las condiciones de la infancia puede acabar modificando algunas condiciones crónicas de la infancia, probablemente relacionado con décadas de cambios apreciados en el entorno social y físico en el que los niños viven, aprenden y juegan.

   Por ello, proponen que los esfuerzos de prevención de la obesidad vayan dirigidos a estas influencias sociales y ambientales, y que los niños sean evaluados y gestionados por las condiciones comórbidas.

   "La obesidad podría ser la causa de la comorbilidad, o tal vez la co-morbilidad está causando la obesidad, o ambos podrían ser causados por algún otro tercer factor no medido", dijo Halfon.

lunes, 7 de enero de 2013

Un estudio muestra que hay que dejar llorar a los bebés para que aprendan a dormirse solos

"Que el sueño los venza"

Un estudio realizado en Estados Unidos ha demostrado que hay que dejar llorar a los bebés para que aprendan a dormirse solos, es decir, dejarles hasta que "el sueño los venza".

   A pesar de que muchos bebés al cumplir los seis meses de edad comienzan a dormir toda la noche y, por lo general, despiertan a los padres una vez a la semana, hay algunos que continúan presentando un sueño interrumpido durante meses.

   De hecho, tal y como han afirmado los investigadores a la revista 'Developmental Psychology', recogida por la BBC, estas dificultades del bebé para dormir son una de las principales preocupaciones por la que los padres consultan a sus pediatras.

   Por ello, para realizar la investigación la profesora de psicología de la Universidad de Temple, Marsha Weinraub, y su equipo midieron los patrones de sueño y vigilia durante la noche de un grupo de 1.200 infantes de entre seis y 36 meses de edad. Además, pidieron a los padres que llevaran un registro de las veces que se despertaba su bebé al cumplir 6, 15, 26 y 36 meses.

   Los resultados mostraron que los bebés podían dividirse en dos grupos: los durmientes y los durmientes transitorios. De hecho, se encontró que al cumplir los 6 meses, el 66 por ciento de los bebés durmientes no se despertaba durante la noche o se despertaba sólo una vez a la semana, y después seguía una trayectoria similar al crecer.

   Sin embargo, el 33 por ciento de los bebés durmientes transitorios, al cumplir los 6 meses se despertaban siete noches a la semana, a los 15 meses se despertaban dos noches semanalmente y una noche cuando cumplían 24 meses. Asimismo, los investigadores encontraron también que la mayoría de los bebés que despertaban eran varones y muchos estaban siendo amamantados.

LOS DURMIENTES TRANSITORIOS TIENEN MÁS DIFICULTAD TEMPERAMENTAL

 

   Por otra parte, los expertos sometieron a los bebés a pruebas de temperamento para medir factores como irritabilidad y distracción, mostrando que los durmientes transitorios tenían niveles más altos de dificultad temperamental.

   "Los problemas de sueño al inicio de la vida podrían tener dos explicaciones. Una es que quizás hay factores genéticos o biológicos, como los que se reflejan en un temperamento difícil, que tienen un impacto en la dificultad para dormir. Y la otra es que muchos bebés no han aprendido por sí mismos cómo quedarse dormidos, especialmente cuando son amamantados", ha señalado la experta.

   Ahora bien, los autores aceptan que puede haber otros factores, como la depresión materna, que tienen también un impacto en el sueño del bebé. Por ejemplo, no se sabe si una madre que está deprimida cuando el bebé tiene seis o 36 meses también estuvo deprimida durante el embarazo y esto podría haber tenido un impacto en el desarrollo neural del bebé y por lo tanto en sus problemas para dormir.

   Por otro lado, los investigadores han barajado la posibilidad de que la depresión de la madre podría verse exacerbada por la carencia de sueño provocada por las interrupciones nocturnas del bebé. Por este motivo, han recomendado a los padres que establezcan una rutina minuciosa y cuidadosamente preparada para ayudar al bebé a tranquilizarse sólo.

   "El mejor consejo es colocar a los infantes en su cama a una hora regular cada noche, dejarlos que se queden dormidos por sí solos y resistir la urgencia de responder de inmediato a sus llantos. Las familias que sigan experimentando problemas de sueño después de que el bebé cumpla 18 meses deben consultar a un experto", ha concluido la investigadora

domingo, 30 de diciembre de 2012

Los adolescentes más sedentarios consumen más refrescos y menos fruta

ESTUDIO DE LA UNIVESIDAD DE ZARAGOZA

Los adolescentes europeos más sedentarios y que dedican más de cuatro horas al día a "pantallas" (televisión, ordenador, internet) consumen el doble de refrescos y reducen hasta un 70 por ciento la ingesta de frutas, según el grupo de investigación GENUD de la Universidad de Zaragoza.

   Frente a estos datos, aquellos que invierten más tiempo al estudio, tanto entre semana como durante el fin de semana, disminuyen el consumo de refrescos entre el 50 y el 60 por ciento.

   Estos son algunos de los datos obtenidos en el estudio realizado por el grupo de investigación GENUD de la Universidad de Zaragoza, coordinado por el profesor Luis Moreno, sobre 2.200 adolescentes europeos.

   La revista 'Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine' publica los resultados de este trabajo, en el que se muestra la asociación entre diversas conductas sedentarias y el consumo de diversos grupos de alimentos en adolescentes europeos.

   Para la realización de este estudio, la investigadora Alba Santaliestra-Pasías, así como el resto de colaboradores del grupo GENUD, han utilizado datos del estudio transversal HELENA (Healthy Lifestyle in Europe by Nutrition in Adolescence).

   Los resultados publicados se basan en más de 2.200 adolescentes con edades comprendidas entre 12,5 y 17,5 años procedentes de ocho ciudades europeas (Atenas, Dortmund, Gante, Lille, Roma, Estocolmo, Viena y Zaragoza).

   La investigación ha tenido en cuenta el tiempo que los adolescentes europeos dedican a actividades sedentarias, como la utilización de medios electrónicos.

   Así, el estudio ha detectado que los adolescentes europeos superan con creces la recomendación a nivel mundial de no dedicar más de 2 horas al día a actividades sedentarias, como es el caso de la televisión, ordenadores y videoconsolas.

   De hecho, esta investigación ha observado que el tiempo que estos adolescentes europeos utilizan ante las "pantallas" supera las cuatro horas diarias; dos horas a ver la televisión, una hora a jugar a los ordenadores y otra a utilizar internet en su tiempo libre.

ESTUDIO INTERNACIONAL

   Estos datos se unen a los obtenidos en otro estudio internacional, que sugiere que determinadas conductas sedentarias como el consumo de televisión u ordenadores influyen en el consumo de diversos tipos de alimentos.

   En este sentido, el consumo de bebidas refrescantes se ha relacionado en algunos estudios con una mayor prevalencia de obesidad, debido al aporte suplementario de calorías que se consumen en elevada cantidad. Además, el consumo de frutas y verduras está relacionado con la prevención de algunos tipos de cáncer y de enfermedades cardiovasculares.

   Los investigadores de la Universidad de Zaragoza han valorado también la relación entre el tiempo de estudio que dedican los adolescentes y el consumo de diversos alimentos, debido a que existe poca evidencia en relación a este comportamiento.

   Para la investigadora Alba Santaliestra-Pasías el desarrollo de conductas saludables relacionadas con la alimentación y los comportamientos sedentarios está íntimamente ligado al ambiente familiar. En su opinión, es esencial hacer hincapié en los factores culturales y en las actitudes de los padres, limitando el consumo de medios electrónicos, y fomentando una alimentación saludable.

   Los resultados de este estudio, según la joven investigadora aragonesa, deben animar a disminuir las actividades sedentarias en los adolescentes, así como a potenciar el consumo de una alimentación saludable rica en frutas y vegetales, y a disminuir el consumo de bebidas refrescantes y otros alimentos con elevado aporte energético, para así disminuir la incidencia de enfermedades crónicas como la obesidad.

lunes, 17 de diciembre de 2012

El ejercicio aeróbico triunfa sobre el muscular para perder peso y grasa

'JOURNAL OF APPLIED PHYSIOLOGY'


El entrenamiento aeróbico es la mejor forma de ejercicio para quemar grasa por encima del entrenamiento de resistencia y musculación, según un estudio de investigadores del Céntro Médico de la Universidad de Duke (Estados Unidos), que compararon el entrenamiento aeróbico, el entrenamiento de resistencia y una combinación de ambos y cuyos resultados publica este sábado 'Journal of Applied Physiology'.

   Los investigadores analizaron a 234 adultos con sobrepeso u obesos, que fueron asignados aleatoriamente a uno de los tres grupos de entrenamiento: de resistencia (tres días a la semana de levantamiento de pesas, tres juegos por día, 8-12 repeticiones por serie), aeróbico (unas 12 millas por semana) y una combinación de ambos (tres días a la semana, tres por día, 8-12 repeticiones por serie para el entrenamiento de resistencia y unas 12 millas por semana de ejercicio aeróbico).

   Las sesiones de ejercicio fueron supervisadas con el fin de medir con precisión la adherencia entre los participantes, por lo que sólo 119 personas completaron el estudio, cuyos datos completos de la composición corporal se analizaron para determinar la eficacia de cada régimen de ejercicio. Los grupos asignados a entrenamiento aeróbico y la combinación de ambos perdieron más peso que los que lo hicieron sólo ejercicios de musculación, que en realidad aumentaron de peso debido a un aumento en la masa corporal magra.

   El ejercicio aeróbico también era un método más eficaz para perder grasa corporal. De hecho, el grupo de ejercicio aeróbico dedicó un promedio de 133 minutos por semana de entrenamiento para perder peso, mientras que el grupo de entrenamiento de musculación tuvo que hacer ejercicio durante 180 minutos a la semana sin pérdida de peso.

   El grupo de ejercicio combinado, que requiere el doble de tiempo de compromiso, siempre obtuvo un resultado mixto, ya que el entrenamiento ayudó a los participantes a perder peso y masa grasa, pero no redujo significativamente la masa corporal ni la masa grasa en el entrenamiento aeróbico. Este grupo tuvo la mayor disminución en la circunferencia de la cintura, lo que puede atribuirse a la cantidad de tiempo dedicada al ejercicio.

   "Tal vez sea hora de reconsiderar la sabiduría convencional de que el entrenamiento de la fuerza por sí sola puede inducir cambios en la masa corporal o la masa grasa debido a un aumento en el metabolismo, ya que nuestro estudio no encontró ningún cambio", afirmó Leslie H. Willis, del Duke Medicine y una de los autores.

  "Nuestro estudio sugiere que el ejercicio aeróbico es la mejor opción para la reducción de la masa grasa y la masa corporal. No es que el entrenamiento de resistencia no sea bueno, es sólo que no es muy bueno en la quema de grasa", añadió Cris A. Slentz, PhD, fisiólogo del ejercicio en Duke y coautor del estudio.